El Observatorio Neil Gehrels Swift, un telescopio espacial de la NASA lanzado en 2004, volverá a la Tierra en los próximos días de manera descontrolada. El reingreso ocurrirá después de que fracasara una misión robótica que buscaba elevarlo a una órbita más alta; en agosto, la agencia dio por terminado el intento de rescate.

Al atravesar la atmósfera, la mayor parte del aparato se desintegrará, aunque algunos componentes internos podrían sobrevivir, según explicó Darren McKnight, especialista de la empresa de monitoreo espacial LeoLabs, en declaraciones al sitio Space.
El ingeniero aeroespacial Dean Sladen coincidió y precisó que todavía no se sabe dónde podrían caer los restos, pero que la órbita del telescopio recorre una franja situada a unos 21 grados del Ecuador. «Esto abarca principalmente el océano, aunque también cruza zonas pobladas de África, el sur y sureste de Asia, y América Latina», señaló.
Swift está hecho en gran parte de aluminio y componentes electrónicos, materiales que se funden al comienzo de la reentrada. Lo que suele llegar a la superficie son piezas pequeñas, densas y resistentes al calor, como titanio, acero o vidrio. La NASA indicó que es poco probable que alguien resulte dañado.
Para Sladen, la verdadera preocupación es otra: «Dado que se están lanzando más satélites que nunca, el número de reentradas incontroladas está aumentando. Por eso, diseñar satélites para que desciendan de forma segura es cada vez más importante».
EXPRESO DEL SUR RADIO SITIO OFICIAL!